Joan Llaneras

Joan Llaneras

Autor: Jordi Escrihuela

Lo bueno de este deporte es que en la carretera te puedes encontrar con cualquier cicloturista y compartir unos km charlando junto a él, ya sea el que va a comprar el periódico en bici, muy bien hecho por cierto, hasta el más laureado de los ciclistas en activo, porque a Joan Llaneras te lo puedes encontrar paseando por las cumbres de la sierra de Tramontana de su Mallorca natal (Porreres, 1969), o bien por las preciosas carreteras cerca de su residencia en Montagut (Girona), dando una vuelta por el bonito lago de Banyoles, subiendo a Canes o haciendo series en el Rocacorba. Sin embargo, si no lo reconoces o no te lo dice él, habrás estado pedaleando sin saberlo junto a un heptacampeón mundial y olímpico, con la misma tranquilidad, con la misma modestia y complicidad que si lo hubieras hecho con tu mejor amigo de tu peña, hablándole de tú a tú, como hemos hecho nosotros en esta entrevista.


Joan… ¿recomendarías las islas Baleares a nosotros los cicloturistas?

¿Qué si te las recomendaría? Pero si más que una recomendación es una obligación que vayáis. ¿Qué quieres que te diga? Las Baleares es el paraíso del pedal, puedes disfrutar de unas magníficas ciclo-vacaciones, y además no estarás solo, si no que pedalearas junto a cientos de ciclistas, por unas carreteras con unos paisajes muy bonitos y para todos los gustos: llanas, de media y de alta montaña. Son carreteras-bici con arcenes debidamente acondicionados y señalizados, o bien con poco tráfico, avisando de la presencia de ciclistas. Miles y miles de cicloturistas nos visitan año tras año. Por algo será.


Pero por ejemplo en Mallorca…¿no tendremos que saber alemán para disfrutar de la bici, no?

Nada, de eso nada, eso es un tópico que tiene la isla como otro cualquiera. Claro que hay cicloturistas alemanes, muchos, pero no por eso tienes que aprender su idioma, así que si venís está claro que en catalán o castellano os atenderemos muy gustosamente.


Sabemos que sueles participar en marchas cicloturistas, ¿qué te parecen? ¿cuál es tu favorita?

Sí suelo participar y siempre me invitan a la Vuelta a Mallorca donde disfruto mucho en compañía de todos vosotros. Son cuatro días que disfrutamos de unos recorridos que podemos realizar con tranquilidad y seguridad en las carreteras, y el compañerismo y el ambiente festivo siempre acompañan a todo el grupo que asistimos.
También suelo ir muy a menudo a la Terra de Remences, que me pilla muy cerca de mi casa, con un grupo muy majo que hemos formado aquí, pero no sólo voy a donde me invitan ¿eh? Siempre que puedo acudo a alguna marcha y por ejemplo también he participado en el homenaje a Mariano Rojas.
Ya te digo, las marchas son para disfrutarlas y compartir buenos ratos con los demás participantes, hacer del día una bonita fiesta del ciclismo y la verdad, no tengo nada en contra de los cicloturistas y me parecéis una gente encantadora.


¿Crees que las marchas cicloturistas tendrían que ser carreras populares ciclistas, en las que pudieran participar tanto los profesionales como cualquiera que monta en bici, como suelen hacer, por ejemplo, en las maratones o en el esquí de fondo?

Sí, estoy de acuerdo, pero de hecho las marchas, al menos las que yo conozco, ya casi todas son un poco así ¿no?, carreras populares abiertas a cualquiera que sea capaz de completar el recorrido en mejor o peor tiempo.


Nos has comentado que de vez en cuando sales con un grupo de “cicloturistas” que además, por la zona dónde vivís, tenéis fácil montar recorridos bonitos ¿no?

Sí, como te decía, hemos formado una grupeta muy maja y salimos todos los fines de semana, buscando también puertos duros como el que hemos comentado, el Rocacorba, el corto pero muy exigente Bracons y el quizás casi desconocido para vosotros Els Plans.

¿Te refieres a Collfred, no? (–Joan se sorprende de que sí lo conozcamos-)

Sí, sí, efectivamente el Collfred, ¿lo conoces? Un puerto durísimo, con rampas cercanas al 20 % situado en la Vall d’en Bas. Sí, de por esta zona es mi favorito.

No sé si te pongo en un apuro: ¿Porreres o Montagut?

Pues no, porque me quedo con los dos y no porque en Porreres hayan hecho un polideportivo con mi nombre o en Montagut me hayan dedicado una calle, eso es lo de menos.


¿Te quedarán ganas de seguir montando en bicicleta cuando termines tu carrera como profesional?

Sí, por supuesto, seguiré montando en bicicleta como un cicloturista más, porque además creo que el cicloturismo, además de disfrutar de la bici, que es lo que yo entiendo que es, es el futuro de este deporte y me quedo con éste lado de la bicicleta, el más bonito y agradecido, porque sin duda lo peor es ver cómo nuestro deporte favorito se ve salpicado por la lacra del dopaje.


¿Y hay alguna zona en la que hayas competido que te gustaría visitar tranquilamente a lomos de una bici?

Pues sí, cuando me retire después de los JJOO de Pekín, queremos visitar y hacer turismo en bicicleta por las bonitas carreteras que recorren los parques naturales de Canadá. Un país precioso.


¿Hay algún puerto que te apetezca subir especialmente cuando ya estés retirado? ¿O quizás alguna clásica del Norte?

No, de clásicas del Norte ni hablar, ya las corrí todas en mi época de profesional en carretera y las odio, sobre todo, debido al clima, al frío, la lluvia, el viento… porque yo necesito sol y calor. ¿Un puerto? Sí, también nos gustaría visitar en bicicleta toda la zona del Tirol, los Dolomitas, y puestos a elegir un gran puerto nos encantaría subir el mítico Stelvio, bonito ¿eh?


Porque tu mujer monta en bici ¿no? ¿soléis salir juntos alguna vez?

Sí, mi mujer Eva sale regularmente en bici, siempre que puede, y nosotros también salimos juntos siempre que el trabajo o las obligaciones nos lo permitan, pero sí, salimos como dos cicloturistas más.


¿Y cómo lleva tu familia los entrenamientos y las competiciones?

Los entrenamientos bien, porque además mis salidas son cerca de mi casa y las organizo para poder estar el máximo de tiempo con la familia, ayudar en casa, llevar a mis hijos al cole, ya sabes… Las competiciones sí, lógicamente, cuando estás fuera de casa tantos días no es muy agradable que digamos.


Joan… ¿dónde se juega uno más el pellejo, peleándose con los coches en el asfalto o en la madera/cemento del velódromo?

No lo dudéis nunca, el auténtico peligro de este deporte está ahí fuera, en la carretera, dónde somos los más débiles al lado de los vehículos a motor. En la pista los únicos riesgos que hay son las caídas que producen rasponazos y algunas quemaduras, lo que solemos llamar heridas de “chapa y pintura”.


Y tú la pista la has mamado desde pequeño, como dijo un día tu preparador Toni Cerdà “echaste los dientes” en el velódromo…

Sí es cierto, el velódromo de Algaida lo tenía muy cerca de casa y mi padre Francisco era un habitual de la bicicleta y la pista, y ya desde muy pequeño empezó a llevarme al velódromo. Ahí comenzó mi afición.


Qué tendrás qué hacer para que se te reconozca de una vez por todas en este país?

Pues más de lo que he hecho no creo, entiendo que practico un deporte minoritario en este país y esto es así y hay que aceptarlo porque el ciclismo en pista es una disciplina muy olvidada aquí.

Profeta en tu tierra sí que lo has sido…

Sí, por supuesto, no sólo por haber ganado mi último campeonato en Mallorca, si no porque siempre me he sentido reconocido y querido aquí en mi tierra.


¿Y que hayan dado el Príncipe de Asturias a alguien que en su día aún no había ganado nada y a ti ni siquiera te hayan nominado?

Pues no me preocupa en absoluto, ¿qué quieres que te diga? Es lo que te decía al principio y además este premio últimamente está muy politizado por los medios. De todas maneras hay que reconocer que todos los que lo han recibido son grandes campeones.
De todas maneras, todo esto lo tenéis que decir vosotros, qué es lo que pasa, no yo.


¿Por qué la pista no vende en España?

Pues porque no se le da la publicidad que se merece. Y si no hay publicidad, no hay comercio, y si no hay comercio no hay patrocinadores. Esa es la realidad. Al menos contamos con una prueba de gran prestigio como son las 6 horas de Euskadi.

Sin embargo Mallorca sí que ha dado muy buenos velocistas como Timoner, Alzamora, Tauler y tú mismo…
Pues porque aquí tenemos una auténtica escuela ciclista mallorquina y la tradición viene de lejos, hay afición desde hace muchísimos años y que no pare. Además en la isla contamos con varias pistas y una temporada de competiciones.


De tus siete Mundiales ¿ha sido el último el más emotivo para ti?

Sin duda, por los motivos que todos ya sabéis, los sentimientos fueron indescriptibles, muchas emociones y múltiples motivaciones: ser campeón en mi tierra, ante mi gente, mis padres, mi mujer, mis hijos…la mayor victoria de mi carrera.


Ganaste muy sobrado. En las últimas vueltas ya sabías que ibas a ganar, te vieron guiñar el ojo a tu mujer…

Sí, es cierto, a mitad de carrera ya sabía que iba a ser campeón del mundo, porque mis principales rivales ofrecían síntomas de debilidad y faltando seis vueltas sí que es verdad que guiñé un ojo a mis padres y a mi mujer que estaban sentados en la grada.


Joan… ¿si hubieras sido alemán?

Pues ahora tendría más dinero, ja, ja…

¿Maillot arco iris o maillot olímpico?

Los dos, por qué renunciar a uno si me puedo quedar con los dos…


¿Es cierto que la UCI varió las normas de carrera dado tu aclaparador dominio?

Sí, antes un ciclista que doblaba contaba con una vuelta de ventaja y ahora sólo le dan veinte puntos. Este cambio reduce mis posibilidades, qué le vamos a hacer…


Lo difícil que debe ser estar presionado y controlado por tus rivales, por salir siempre favorito, y aún así siempre les ganas…

Hombre, no siempre gano, pero la pista es una modalidad donde se compite con las piernas pero también, y mucho, con la cabeza.


¿Cuál es tu velódromo favorito? ¿Y qué país es el paraíso de la pista?

Mi velódromo favorito es el de Cali, en Colombia, de los mejores del mundo, cubierto y de madera, y… ¿un paraíso de la pista? Alemania, sin dudarlo.


¿Por qué Indurain fracasó en su último intento de récord de la hora?

Porque se equivocó de velódromo, la pista de Bogotá no era la idónea para él.


Y de este último récord, ¿con cuál te quedas con el tradicional o con el de las últimas tecnologías?

Siempre he sido partidario de adaptar al ciclismo las nuevas tecnologías y por tanto, sí, para mí, el auténtico récord de la hora es el de Boardman, el de 56,375 km logrado en Manchester.


¿Es muy diferente la preparación para la pista que para la carretera?

No, no especialmente, para entrenar las pruebas de fondo, la bici de carretera no sólo no es incompatible, si no conveniente.


En tu época profesional en ruta coincidiste con grandes campeones: Zulle, Jalabert, Armstrong… ¿te quedas con alguno?

Sí, tengo recuerdos muy bonitos de mis años en ruta y si tengo que elegir me quedo con todo el equipo de la ONCE de mi primer año en 1991.


Joan, para finalizar, ¿no es un poco “rollo” estar dando vueltas a un anillo de 250 metros?

Pues no, es igual, por ejemplo, que los que entrenan nadando en una piscina o corriendo en una pista de atletismo. No te digo que entrenando a veces pueda resultar un poco monótono el estar dando vueltas a la pista, pero en cuanto compites es otra historia, la adrenalina, las pulsaciones desbocadas y esa sensación de hacer volar la bici sobre la madera del velódromo es lo que ha hecho enamorarme de este deporte.

Share this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


X