CICLOTURISMO EN LA MANCHA

CICLOTURISMO EN LA MANCHA

Autor: Jordi Escrihuela

La Peña Cicloturista el Prado es otro ejemplo de lo importante que es el cicloturismo para una región y sus ciudades, en este caso La Mancha y su capital Ciudad Real, una zona recuperada para el visitante gracias en parte a la bicicleta y a un grupo de amigos que hace 21 años decidieron apostar por el ciclismo, movidos por la ilusión que les proporcionaba el montar en bici.
Fué el 1 de marzo de 1987, reunidos en la cervecería Dallas de la c./ Hervás y Buendía de Ciudad Real, donde redactaron los Estatutos de la nueva sociedad y Ángel Martín-Romo será el primer presidente de la Peña que debe su nombre a la Virgen del Prado, Patrona de la ciudad.

A pesar de su juventud, han sido varios los presidentes que han pasado por el club, unos fomentando el cicloturismo como Jesús Guerrero, otros apoyando la escuela de ciclismo como Hilario López, o impulsando socialmente la entidad, como Francisco Llamosas y Esteban Navas, que gracias a la promoción del excursionismo en busca de otros lugares y otros clubes con los que mantener buenas relaciones, ha hecho crecer la masa social, llegando a los 200 socios actuales, con lo que la presencia del club en eventos deportivos ciclistas ha aumentado notablemente.

También la entidad es otro claro exponente del giro que experimentan muchos clubes de este país, y es que si bien su filosofía inicial era fomentar la competición, organizando carreras de aficionados, juveniles y escuelas, hace diez años y ante la reducción, cada vez más evidente, del apoyo económico de las instituciones, tuvieron que reciclarse y dedicarse en exclusiva al cicloturismo, mucho más atractivo –y barato- para los ayuntamientos, pues se trataba de atraer más gente a conocer estas tierras manchegas.

Con esta idea, bajo la presidencia de Alfredo Silveira, nace en 2003 la 1ª marcha cicloturista organizada por la Peña. Se trataba de llamar la atención, con un nombre sonoro, guerrero, que desde luego no dejara indiferente: La Batalla de Alarcos, nombre, éste último, de uno de los cerros, de poca altitud, que tanto abundan en el perfil llano del paisaje de esta parte de la Meseta, coronado por su castillo medieval y junto al río Guadiana, muy cerca de Ciudad Real, fue escenario de la batalla librada el 1195 donde las tropas castellanas de Alfonso VIII fueron derrotadas por las almohades de Yusuf II, lo que supuso un frenazo a la Reconquista.

Esta primera marcha fue un gran éxito a todos los niveles, y consiguió ser incluida en el calendario de Gran Fondo de la RFEC. El próximo 25 de mayo celebrarán su 6ª edición en la que esperan no menos de 400 cicloturistas que se lanzarán con sus rocinantes, partiendo desde la Muy Noble y Muy Leal, a completar los exigentes 170 km del recorrido en plena Ruta del Quijote y no os engañéis, aunque la zona sea considerada llana la marcha no tiene nada que envidiar a ninguna de montaña, pues está plagada de pequeñas pero duras cotas, como el propio Cerro de Alarcos, que llega a un 15% de desnivel o la Toledana, una bella ascensión con porcentajes hasta el 10%, a lo que hay que añadir las largas carreteras rectas, con viento en contra, en un terreno tan ondulado como sorprendente por su increíble belleza.
Después vendrá la recompensa, por parte de la organización, en forma de botella de vino y queso manchego: ¡qué detalle!

La Peña, bajo la actual presidencia de Ricardo García, dispone de un amplio calendario de excursionismo que va desde el 1er domingo de marzo hasta octubre, completando unos cuatro mil km, siempre acompañados por Baldomero Sánchez, al volante del coche de apoyo.
El pasado 2 de marzo hicieron su presentación a los medios en la Pl. del Rectorado de la Universidad, con los objetivos de siempre: disfrutar de estas tierras de pueblos medievales, de balcones enrejados y grandes plazas, de castillos fantasmales, de lobos y humedales, sin dejar de lado las grandes citas nacionales o las excursiones programadas a Lagos de Covadonga, Sierra Nevada o Laguna Negra de Soria, de gran éxito entre los socios ya que suele ser habitual el llenar varios autocares, y es que ellos mismos se consideran unos viajeros.

Tampoco hacen ascos a darse caña entre ellos, habiendo mucha batalla en las salidas de los miembros de la Canalla, los ciclistas más combativos.
La edad media de los socios es de 40 años, desde el más veterano, Jesús Sánchez de 70 años, hasta los jóvenes de 18 y 20, aunque el deseo es la captación de más gente joven, una tarea difícil.

La actividad es incesante durante toda la temporada en la Peña, y además hace 10 años que organizan junto al Ayuntamiento de Ciudad Real el Día de la Bicicleta, o las jornadas de ciclismo rural, un día de hermandad con clubes de otros pueblos que acaba con las típicas migas manchegas.
Un club incansable, luego ya habrá tiempo de descansar, a partir de la cena del cierre de temporada, pero incluso ésta se convierte en un gran acontecimiento social, con la presencia de figuras como Pecharromán, Oscar Sevilla, Cerezo o Rafa Díaz, buenos amigos de la Peña.

Hablando con Ricardo, el presidente, ha querido que el presente artículo sea dedicado a una persona muy querida, fallecida el año anterior, con las botas puestas, encima de la bicicleta: Noblejano Arévalo el Piru, de 63 años, que hace unos años recibió un premio de la Junta de Castilla-La Mancha por su dedicación al deporte.
Con todo cariño Piru.

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